Dear Maya,
I’m a Spanish speaker. I can speak some English, but when reading or talking to my child, I prefer to do that in Spanish. Is that good or bad? Should I be reading in English?
Maya’s Answer:
[See below for an answer in Spanish.]
[A continuación encontrará la respuesta en español].
I’m so glad you asked this. Many families wrestle with this question.
The good news is: your desire to read and talk with your child in Spanish is wonderful. In fact, it’s one of the best things you can do for their development. When you use the language you know and love best, you give your child your fullest, most confident self—and all of the vocabulary, knowledge, and connection that comes with it. And that maximizes their language, literacy, and learning.
By talking and reading with your child in Spanish every day, you provide many benefits: natural expression, warmth, word exposure, and cultural knowledge. Reading together in Spanish introduces your child to new vocabulary, ideas, and stories that stretch their thinking. It also gives them valuable knowledge about how books work, including things like how to turn pages and how to track print from top to bottom and left to right. Talking and reading together also build closeness, attention, and trust—the relational foundation that helps children learn.
There is strong evidence that many important early literacy skills transfer with children from Spanish to English (and between other languages), especially the ability to notice and play with the sounds inside words—like syllables, rhymes, and beginning sounds. This matters because both Spanish and English are alphabetic languages, where letters represent sounds in writing. Children can build this skill, called phonological awareness, in any language. This means that when you sing, clap syllables, enjoy rhymes, or point out the first sounds in Spanish words, you’re helping your child with English, too. The skill becomes part of how your child thinks about language more broadly, and it supports learning to read in English later on.
Teaching your child to read in Spanish is beneficial, as well. Spanish has more consistent sound-to-letter patterns than English, which makes early sounding out (called “decoding”) clearer and easier for many children. Research shows that bilingual children who enter kindergarten with stronger reading skills in Spanish tend to make faster progress in English reading than bilingual children who start school with weaker literacy skills in Spanish—even when they speak English better. In other words, a strong literacy foundation in Spanish tends to support faster English reading development.
Using Spanish at home does not interfere with your child’s ability to learn English. Children can develop English through school, peers, and community interactions while continuing to grow in Spanish at home. You can help by connecting your child with teachers, caregivers, libraries, or community programs where they can hear and use English with confident speakers. Surrounding your child with people who feel confident in English ensures they, too, are giving your child their best.
In fact, Spanish—not English—is the language that’s more likely to be lost for bilingual children in the United States, so your commitment to using it at home is important. The more likely risk isn’t that your child will struggle in English because you prioritize Spanish. It’s that, by trying to force English, you could miss the opportunity to raise a truly bilingual child, which is a powerful gift.
Families who maintain high Spanish use at home support children’s growth in both languages, while shifting primarily to English at home often erodes Spanish without clear English gains. So keep going—what you’re doing matters.
Spanish Translation
Me alegra mucho que plantees esta pregunta. Muchas familias realmente luchan con esta pregunta.
Existe una tensión entre hablar y usar y leer en el idioma con el que te sientes más cómodo y dedicar tiempo para apoyar a tu hijo a aprender inglés, el idioma que está aprendiendo en la escuela y en otros entornos.
La buena noticia para ti es que tu deseo de leer y conversar con tu hijo en español es maravilloso, y, de hecho, es una de las mejores cosas que puedes hacer por su desarrollo.
Cuando utilizas el idioma que mejor conoces y más amas, le entregas a tu hijo lo mejor de ti, con todo el vocabulario, conocimiento y las conexiones que ello implica, y eso maximiza su alfabetización y aprendizaje del lenguaje.
Al conversar y leer con tu hijo cada día en español, le ofreces muchos beneficios: expresión natural, calidez, vocabulario, exposición y conocimiento cultural.
Leer juntos en español presenta palabras nuevas, ideas e historias que amplían su pensamiento; también le brinda conocimientos útiles que se traducen entre idiomas sobre cómo funcionan los libros. Cosas como pasar páginas o leer desde arriba hacia abajo, de izquierda a derecha.
Hablar y leer juntos crean cercanía, atención y confianza, base relacional que ayuda a los niños a aprender.
Sí, hay evidencia sólida de investigaciones durante años que muestran que muchas habilidades importantes, especialmente las tempranas para la lectura, se transfieren.
Existe evidencia sólida de investigación a lo largo de muchos años, que demuestra que los niños transfieren habilidades tempranas importantes entre el español y el inglés, especialmente la capacidad de notar y jugar con los sonidos dentro de las palabras, como las sílabas, las rimas y los sonidos iniciales y finales.
Esto importa porque tanto el español como el inglés son idiomas alfabéticos en los que las letras representan sonidos al escribir. Los niños no pueden leer si no distinguen esos sonidos y reconocen las letras que les corresponden al verlas.
Así los niños pueden desarrollar esta habilidad valiosa llamada conciencia fonológica, en cualquier idioma. Cuando cantas, aplaudes sílabas, disfrutas las rimas o señalas los primeros sonidos de palabras en español, también ayudas a tu hijo con el inglés.
Esa habilidad forma parte de cómo tu hijo piensa en el lenguaje y le ayudará a la lectura en inglés más adelante.
De acuerdo, enseñar a tu hijo a leer en español también resulta beneficioso.
El español presenta patrones de sonido y letras más uniformes que el inglés, lo que facilita la lectura inicial al decodificar palabras. Es más claro y fácil para muchos niños.
Investigaciones muestran que los niños bilingües que entran al jardín de infancia con lectura en español más sólida avanzan con mayor rapidez en la lectura del inglés que cuando comienzan la escuela con habilidades más débiles.
Los estudios muestran que los niños bilingües que ingresan al jardín de infancia con habilidades de lectura más sólidas en español tienden a avanzar más rápido la lectura en inglés que los niños bilingües que empiezan la escuela con habilidades de alfabetización en español más débiles, incluso cuando hablan mejor el inglés. Piensa en ello.
Los niños que ingresan como lectores más fuertes en español progresan más rápido en la lectura en inglés que incluso los niños con mayor fluidez oral en inglés en ese momento.
En otras palabras, una base sólida de alfabetización en español favorece un desarrollo más rápido de la lectura en inglés.
Usar español en casa no impide que su hijo aprenda inglés. Los niños aprenden inglés en la escuela, con sus compañeros y con la gente de la comunidad, mientras siguen creciendo en español en casa.
Puedes ayudar conectando a tu hijo con maestros, cuidadores, bibliotecas y programas comunitarios donde tenga oportunidades para escuchar bien y usar el inglés con hablantes seguros.
Rodear a tu hijo de personas que se sienten confiadas en inglés asegura que ellos le estén dando a tu hijo lo mejor.
De hecho, el español, no el inglés, es claramente el idioma que tiene gran probabilidad de perderse entre los niños bilingües en Estados Unidos.
Por eso tu compromiso de usarlo en casa es muy importante. El verdadero riesgo no es que tu hijo tenga problemas con el inglés si realmente ya priorizas el español. Es que al intentar forzar el inglés, aunque no sea tu fuerza para hablar o leer, puedes perder la oportunidad de criar a un niño bilingüe, lo cual es un regalo.
Las familias que mantienen el español como idioma de uso en casa apoyan el desarrollo de sus hijos en ambos idiomas. Si te enfocas más en el inglés en casa, cuando la habilidad no es tu fuerte, el español se debilita y no ves mejoras claras en el inglés.
Así continúa. Sigue hablando y leyendo con tu hijo en español; lo que haces importa.
Get Reading for Our Lives: The Urgency of Early Literacy and the Action Plan to Help Your Child
Learn how to foster your child’s pre-reading and reading skills easily, affordably, and playfully in the time you’re already spending together.
Get Reading for Our Lives
